¿QUÉ ESPERA LA GENTE DE SU LIDER?

“Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser más, eres un líder”. John Quincy Adams.

Es muy común escuchar que el mundo en general está necesitando cada vez más de mejores líderes; las familias, las organizaciones, los países, requieren de seres con las competencias necesarias para orientar, proteger, controlar e inspirar que otros saquen lo mejor de sus recursos para crecer y alcanzar sus sueños y metas. Es prolija la literatura sobre estos ansiados líderes y lo que ellos exigen a su gente. Sin embargo, pocas veces se hace la pregunta desde el otro lado: ¿Qué espero de mi líder?

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Producto de la experiencia en el trabajo de Consultoría Humana con más de tres mil líderes en la región, para responder a esta pregunta, podemos resaltar los siguientes comportamientos:

Competencia: Los seguidores piden que su líder, sepa de lo que habla, que la dirección que brinda obedezca a su conocimiento y experiencia, y sobretodo que tengan la humildad para reconocer que no saben de un tema específico y se atrevan por lo tanto a pedir la ayuda.

Honestidad: Este tópico hace referencia al conjunto de valores, a la actuación ética de quien dirige y la coherencia entre lo que dice, hace, piensa y siente, lo que genera credibilidad y confianza en quien le sigue.

Inspiración: Este es un gran reto para los líderes, pues más allá de dar ódenes, delegar o imponer, es determinate que el líder use su capacidad de influencia para inspirar, seducir, atraer, motivar, persuadir a que el otro saque lo mejor de si mismo para que logre, crezca, actúe o cambie. Los líderes inspiradores son los que dejan una huella positiva e indeleble en las personas y los lugares.

Visión: Las personas necesitan saber para dónde van, cuál es la ruta, cómo se llega allá y cuál es la razón para lograrlo. Crear visioon con sentidoara lograrlo. Crear visiara djor de si mismo para que haga, para que actad para reconocer que no saben de un temaón con sentido es una de las tareas fundamentales de un buen dirigente. En momentos difíciles esta cualidad es fundamental, pues hace que los seguidores mantengan la esperanza viva, que las dificultades forman parte del camino y vale la pena su tránsito para aspirar a metas superiores.

Acompañamiento: Es un aspecto fundamental para el desarrollo de las personas; la gente requiere que le digan cómo va, cuál es el impacto de su actuación, de sus ideas y propuestas. Necesita conocer cómo es percibida, cuál es el valor de lo que hace y le brinden las herramientas y medios para seguir avanzando. Es decir que la retroalimentación permanente es un eje fundamental del crecimiento. Los buenos líderes le apuestan al desarrollo y están para participar de manera activa en la evolución de sus colaboradores.

Respaldo: Contar con el apoyo y la fortaleza de quien guía, de aquella persona que permite la equivocación, la diferencia de pensamiento o la propuesta salida de lo normal, que impulsa a tomar riegos y transitar caminos nuevos.

La tarea para el líder es desarrollar un alto nivel de autoconsciencia y crear espacios para la retroalimentación; estas son dos condiciones importantes para darse cuenta cómo está siendo percibida su labor y el impacto generado con su actuación en su gente.

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