Diez pistas para que tu primer día de trabajo sea un éxito

Estrenar empleo no es algo que suela ocurrir mucho en estos tiempos. Sin embargo, cuando ocurre, el primer día de trabajo se suele convertir en un ir y venir de sensaciones, motivadas por la propia persona, al poner en tela de juicio todos los aspectos que rodean a ese día, pudiendo incluso frustrarnos a nosotros mismos.

Es fundamental socializarse y  participar de las conversaciones con el resto de compañeros Los compañeros, jefes, las primeras decisiones, en cualquier minucia que se haga existirá la sensación de que la permanencia en el puesto está en juego.

Según una encuesta realizada por Jobandtalent entre más de 1.500 usuarios, el 67% de los encuestados afirma tener más temor al primer día de trabajo que a la entrevista de selección para el mismo.

Jobandtalent ha elaborado los diez mandamientos para que el primer día de trabajo los nervios no nos jueguen malas  pasadas y la jornada sea un éxito:

1.Te vestirás lo más normal posible por encima de todas las cosas.

La primera regla comienza en el propio hogar, ya que la vestimenta supone la primera traba que debemos superar. La clave es no desentonar. Si en tu oficina todas las personas van de traje o arregladas, lo tendrás más fácil, siempre que no te salgas de los grises o el azul marino. En los hombres, con las corbatas, el primer día no se debe arriesgar. Con el tiempo tendrás más libertad. Si por el contrario nadie va de traje, se debe ir lo más normal que se considere, es decir, de la manera que uno entienda que no va a llamar la atención. Cualquier aventura en la vestimenta te puede condenar para el resto.

2. No pronunciarás el nombre de ningún compañero en vano.

Para tener control de los nombres de tus compañeros, así como su cargo, es recomendable llevar siempre una agenda. Además, se deben apuntar las claves de acceso y sobre todo, anotar las primeras directrices que recibas para comenzar a funcionar. Es un aspecto que poca gente tiene en cuenta, pero que te hará dejar muy buena impresión.

3. Sacrificarás la hora del café.

En tu primer día no es recomendable que constantemente te vean levantándote a la cafetería o la máquina dispensadora. Sólo podrás ir a tomar café si los compañeros te invitan a que acudas con ellos, ya que lo contrario produce un aislamiento que a la postre, será peor. Es recomendable hacer lo propio si fumas.

4. No llegarás tarde.

El horario de llegada es fundamental en la primera impresión. Si te han dicho que tu hora de llegada es en torno a las 09:00, las 09:05 ya es tarde para tu primer día. Es el primer punto en el que empiezas a ganarte la confianza del jefe.

5. Actuarás con decisión y firmeza.

Es normal en los primeros días poner en duda todas las decisiones que creas que debes tomar. Aunque puedan ser erróneas o estar mal enfocadas, es preferible asumirlas con determinación y no mostrar nerviosismo o timidez. El mandamiento segundo puede ayudar, ya que la agenda también sirve para marcar los objetivos a seguir los primeros días, y así tener claras las funciones que debes desempeñar.

6. No derramarás nada.

Parece un aspecto menor, casi anecdótico, pero suficiente para pasar un mal rato innecesario. Siempre es recomendable llevar una botella de casa para evitar tirar un vaso lleno de agua, y ocasionar cualquier percance. Siempre hay que  recordar que es mejor prevenir que curar.

7. No usarás audífonos.

El tema de qué elementos se pueden llevar a la oficina siempre genera dudas. La mejor manera para resolver estas incógnitas es comportarse como lo hace la mayoría. En este tipo de aspectos es preferible pasar desapercibido. Si no te ponen impedimento a utilizar cascos, u observas que la mayoría lo hace, recuerda que siempre que alguien te hable es fundamental apagar todo y prestarle la más absoluta atención.

8. No te aislarás frente a tus compañeros.

Quizás es uno de los aspectos más difíciles de superar el primer día, ya que tendemos a sentarnos en nuestro ordenador y no movernos del mismo durante toda la jornada. Es fundamental socializarse, participar de las conversaciones, pero siempre intentando adaptarse a sus costumbres y hábitos.

9. No asumirás ninguna responsabilidad sin preguntar.

Siempre, por pequeña que sea la duda, es preferible preguntar. Un error siempre será peor que 100 preguntas. Es uno de los aspectos que más nos cuestan por el temor de que parezca que no sabemos hacer lo que se nos pide, pero es nuestro primer día. Con eso se consigue mostrar interés y empeño en tu puesto de trabajo.

10. No serás el primero en irte.

Al igual que es preciso ser el primero en llegar, no debes hacer lo mismo a la hora de irte. Nunca hay un momento exacto, ya que todo depende de la carga de trabajo que tengas en ese momento. Además, siempre es idóneo preguntar si se te necesita para cualquier aspecto antes de terminar con tu primer día. Esta última pregunta es la guinda perfecta para que tu primer día de trabajo salga todo rodado y según lo previsto.

Fuente 20Minutos

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