EQUIPOS DE TRABAJO: UN ESCENARIO PARA EL DESARROLLO Y LA EFECTIVIDAD

Hace algunas semanas junto a mis compañeros, conversábamos acerca de los equipos de trabajo: de sus características, de sus diferencias, de sus tareas y por supuesto de nuestra experiencia al trabajar con ellos en diferentes contextos a lo largo de varios años, lo cual nos ha permitido desarrollar algunas metodologías coherentes con las necesidades que surgen al interior de los equipos según sea su actividad principal, quisiera compartir algunos elementos que faciliten la comprensión de la importancia que tiene al interior de las organizaciones, tener equipos de trabajo desarrollados que logren la efectividad en su tarea.

Los equipos de trabajo al interior de las organizaciones se convirtieron en elementos fundamentales de estudio y práctica desde hace cerca de 30 años, cuando empresas de diferentes sectores como la industria automotriz, la elaboración de alimentos y la fabricación de sellos y empaques, fueron las pioneras en introducir equipos de personas a sus procesos de producción, lo cual fue noticia porque nadie más lo hacía, hoy sucede todo lo contrario la mayoría de las organizaciones trabaja a partir de la consolidación de equipos de trabajo. Se considera que “el 80% de las compañías Fortune 500 tienen la mitad o más de sus empleados en equipos de trabajo y el 68% de las empresas manufactureras de Estados Unidos utilizan los equipos en sus áreas de producción” (Strozniak P. 2000). Lo cual es un ejemplo de lo que sucede en muchos países incluido Colombia, que no ha sido ajeno a este incremento en el establecimiento de equipos de trabajo como eje de la producción.

El incremento en la consolidación de equipos de trabajo como eje en las organizaciones, muestra las ventajas que éstos traen a la productividad, la evidencia sugiere que:

  • Los equipos de trabajo logran mayores y mejores resultados gracias a la posibilidad de multiplicar el talento y las habilidades de sus integrantes.
  • Hay mayor respuesta y adaptación al cambio a partir de la flexibilidad que se desarrolla como consecuencia de la interacción permanente de sus miembros.
  • El logro de objetivos se convierte en una meta permanente que responde al desempeño colectivo.
  • La complementariedad de las habilidades permite que exista claridad entre las responsabilidades individuales y colectivas

Y por supuesto el equipo de trabajo se orienta a la sinergia, la cual es el resultado sobresaliente y mayor a la suma de los aportes de cada uno de los integrantes.

Gracias a estas ventajas muchas organizaciones han decidido fortalecer sus equipos de trabajo para lograr mayor productividad y competitividad y se han enfrentado a experiencias exitosas y otras llenas de sinsabores, en donde surgen preguntas como ¿Si tengo personas entrenadas y conocedoras de sus tareas por qué el equipo no funciona? o ¿Por qué si todos son hábiles, inteligentes, orientados a lograr resultados, no existe colaboración al interior del equipo?, entre muchas otras inquietudes que derivan de la experiencia de trabajar con los equipos; en algunos casos se señala el conocimiento, en otros la complejidad de la tarea, en otros se cuestiona el liderazgo y las relaciones interpersonales, entre muchas otras variables que podrían ser mencionadas y que generan dificultades e incertidumbre en las organizaciones, por no saber como afrontar la situación y poder consolidar los equipos de trabajo y llevarlos a un nivel superior que favorezca el desarrollo de las personas y el logro de objetivos y estrategias de la empresa.

El anterior es un panorama más común de lo que podría pensarse, que sucede en empresas pequeñas, medianas e incluso en multinacionales con gran trayectoria y derivado de nuestra experiencia compartida en la conversación que comente al iniciar este articulo, se considera de gran importancia construir un escenario que permita la autobservación del equipo para desarrollar sus habilidades, fortalecer la interacción y alinear a todos sus integrantes en el marco de los indicadores de gestión y el logro de objetivos estratégicos, para favorecer así el liderazgo y el desarrollo de equipos para que lleguen a ser equipos de alto rendimiento.

Quiero finalizar haciendo una invitación a pensar en el desarrollo de los equipos de trabajo como una tarea inherente al desarrollo y crecimiento de la organización, por lo que lograr equipos de alto rendimiento no es exclusivo para un solo nivel o una sola área de trabajo, es una posibilidad para todos los equipos y para esto quisiera citar las palabras de un líder de equipo operativo del área de manufactura de una empresa con la que estamos trabajando:

yo creía que lograr la efectividad en el equipo era exigir resultados todo el tiempo porque para eso conocen la tarea y tienen las herramientas; ahora comprendo que ser equipo es algo más grande: es compromiso con el objetivo a partir de las habilidades, el cumplimiento, el aprendizaje y las buenas relaciones, por eso ser un Equipo de Alto Rendimiento no es algo exclusivo del presidente y los gerentes…yo también puedo tener un equipo así, aún cuando solo somos operarios en una planta”

BIBLIOGRAFIA: Strozniak P. Teams at work publicado en Industry Week. 18 de septiembre 2000. Pag 47

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