Entrevista con Daniela Carvajalino, líder social de Techo Colombia.

Daniela Carvajalino lleva 6 años trabajando en Techo Colombia y dos de ellos como su líder social. Tuvimos la oportunidad de hablar con ella sobre su experiencia como líder, los retos que se le han presentado y lo que ha sido más fácil para ella en esta experiencia; además hablamos del trabajo con jóvenes y cómo vincularnos a una organización.

 

Consultoría Humana: Cuéntanos cómo ha sido tu experiencia como líder.

 

Daniela Carvajalino: Yo creo que la experiencia de liderazgo es difícil desvincularla de la organización, porque en el liderazgo prima algo muy importante es que el amor y el compromiso hacia la causa por la cual las organizaciones sociales están trabajando y por lo cual se está destinando todo su recurso humano y monetario. Para mí, el liderazgo ha sido un proceso evolutivo muy importante que arranca en el barrio, arranca ensuciándome las manos, haciendo cosas de las comunidades con las que Techo trabaja. Todo ese ejercicio de voluntariado que hice en la organización y donde tuve un contacto directo con las personas con las que la organización trabaja, me permitió adquirir la experiencia que es fundamental para liderarla.

 

Creo que cuando un líder realmente tiene un equipo a cargo, exigente, crítico, con deseo de hacer cosas, de transformar cosas y con muchos desafíos con los que la organización se tiene que encontrar, el liderazgo se pone a prueba. Cuando yo asumí la experiencia de trabajar con tantas personas, con tantos intereses, con tantas formas de ver diferente a la organización, con tantos de deseos de hacer un montón de cosas, ahí empecé a fortalecer mucho más mi liderazgo. Creo que estos dos últimos años han sido de entender como un líder trabaja en equipo, como un líder logra sacar de las personas las mejores habilidades, las capacidades, los conocimientos y los logra administrar de tal manera que son útiles para la organización.

 

CH: ¿Cuál crees que ha sido el reto más grande durante este tiempo?

 

DC: Yo creo que, sin duda, ha sido la etapa de la dirección social en Colombia, porque al ser líder y administrar personas uno se encuentra los miedos más grandes sobre sus capacidades, sobre sus falencias, sobre esas debilidades que se tienen como persona. Y al tener un equipo tan diferente me encontré con personas que me complementaban muy bien, o incluso personas con las que no lograba conectar.

 

Creo que la etapa más dura siempre fue ver en esto un escenario de aprendizaje, de saber cómo comunicarme de manera asertiva frente a cosas que no me gustan, frente a cosas con las que no estoy de acuerdo, poder pasar esa página y entender que no son cosas personales las que se ponen en juego, sino que estas en un ambiente laboral y eso tiene que desarrollarse y al final superarse. Entonces, el mayor desafío fue con distintas personas con las que me enfrente justamente en eso que yo no había trabajado como persona; y en mi liderazgo, la apuesta fue ponerlas en juego y desarrollarlas; hoy veo que hay un equipo comprometido, un equipo que valida cada vez más mi liderazgo, que también aprendió conmigo y yo aprendí con ellos.

 

CH: ¿Cuál ha sido una victoria en esa experiencia de liderazgo?

 

DC: La victoria que he tenido y que me ha ayudado un montón a liderar la organización ha sido la claridad y el enfoque de lo que quiero de la organización, de poder contagiar al resto del equipo con el que trabajo, sobre el porqué del objetivo y de construirlo juntos. Entonces algo que me reconocen en el equipo, y que yo también lo siento, es la claridad frente a las cosas que había que trabajar en Techo Colombia y a lo que queríamos después de un cierto tiempo.

 

También tuve muy claro que era lo que yo quería en función de este periodo en dirección social, entonces eso siempre ha sido una constante para no perder el rumbo de trabajar por eso, de ser constante en función de esas metas y la victoria de pasar por la organización, el hecho que sea una joven que tuviera la oportunidad de acercarse de esa manera al país, a la realidad, a los desafíos que existen en esta sociedad, entenderlos, generar empatía con ellos. También siento que es una gran victoria porque me marcó profesionalmente en lo que quiero hacer ydesarrollar en mi carreara profesional.

 

CH: Por último. ¿Cómo generas ese vínculo con los jóvenes sobre lo que deben hacer?

 

DC: Incluso siendo joven, yo creo que trabajar con jóvenes es un desafío; sin duda, pero también es muy interesante y muy lindo, porque si el joven realmente siente que está trabajando por algo que tiene sentido, que le está aportando y que también esta empoderado de ciertas tareas, el joven es un gran trabajador. El compromiso es lo primero, que exista un sentido de cómo estás trabajando y aportando a una causa que te mueve, que te compromete, que te genera empatía, que conoces, que ves el resultado y el impacto de tu trabajo, eso es algo muy importante y esa pasión y ese compromiso que se mueve es por eso.

 

Segundo, sentir que tienes responsabilidades importantes en ese impacto que se está generando, que el joven tiene la posibilidad de proponer ideas, tiene la posibilidad de administrar recursos, de liderar iniciativas, de innovar con ideas, con experiencia, etc. El hecho que te sientas empoderado, que sientas que te estas desarrollando, también es muy importante para los jóvenes.

 

Por último, el hecho de que te reconozcan, que te digan lo hiciste bien o no lo hiciste, pero hay que seguir trabajando, el reconocimiento a tu trabajo creo que también es un motor para la juventud.

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